Miguel Ángel Carrillo Barrios|Tuxtla Gutiérrez
La olla de presión de la Subsecretaría de Educación Federalizada ha estallado, desnudando una presunta y escandalosa red de corrupción y tráfico de influencias que tiene en el ojo del huracán a su titular, José Alfredo Ramírez Guzmán.
Fuentes al interior de la dependencia aseguran que el Subsecretario está en una desesperada maniobra de distracción para ocultar el creciente número de «aviadores» que han convertido a la Dirección de Primarias Federalizadas en una verdadera «pista de aterrizaje» para personal que cobra sin trabajar.
El Desvío del Dinero y los Protagonistas
El señalamiento principal apunta a la complicidad de Noé Ramírez Chávez, director de primarias federalizadas, un «pobre hombre» que, según los rumores, solo seguiría instrucciones de Alfredo Ramírez. La verdadera beneficiaria de esta operación millonaria sería ni más ni menos que la Diputada Flor Guirao en contubernio con Luis Castillo.
El centro neurálgico de estas turbias operaciones, según la denuncia, sería el inmueble ubicado en la 4a. Norte y 18 Oriente, transformado en la oficina de control de esta nómina fantasma.
Se habla de que Alfredo Ramírez habría desembolsado una fuerte suma de dinero para orquestar una campaña de desprestigio contra su competencia, el mismísimo profesor Gilberto de los Santos, en un intento por desviar la atención del hedor a corrupción en su propia casa.
Traición y Ambición Sin Límites
La ambición desmedida y la traición son las divisas de Ramírez Guzmán, quien, al parecer, no sacia sus «más mezquinos intereses» y no le importa pasar por encima de quien sea. El subsecretario es señalado de haber traicionado a sus supuestos aliados políticos, pasando la factura a figuras como «Richy», luego a Roger Adrián, y ahora al Dr. Francisco Rojas, dejando un rastro de cadáveres políticos a su paso.
¿Renuncia en Puerta?
El ambiente en la Secretaría es de máxima tensión. El gobernador del estado, quien le brindó su confianza, estaría ya enterado de las graves acusaciones. La voz popular es contundente: después del bandido del «sirenito», el siguiente en caer y supuestamente «irse en esta semana» es Alfredo Ramírez, señalado de vender plazas y de pedir moches (sobornos) a los presidentes municipales.
¡Esta historia continuará! Prometen revelar la segunda parte para exhibir a detalle el presunto modus operandi de cómo el Subsecretario habría engañado y extorsionado a los alcaldes de Chiapas.





























