Por Jorge Ceballos
A pesar de que los tiempos de definición para la sucesión gubernamental está a tres años de distancia, en nuestra entidad los demonios se han soltado en diferentes frentes, tirios y troyanos se preparan para la batalla de la que habrá de salir el candidato del oficialismo que sucederá al mandatario Eduardo Ramírez Aguilar el 8 de diciembre de 2030. Rumbo a aquella sucesión muchos dan por sentado que, la lucha será entre damas, situación que legalmente no es una obligatoriedad y que, nuestra actual Constitución local permite la participación tanto de hombres como mujeres.
En el imaginario de un sector de la población permea la idea de que, sí o sí la candidatura al gobierno de nuestro Chiapas será para una mujer, justamente esa narrativa ha ocasionado que existan quienes confusamente intenten vender la idea de que en nuestra entidad solamente hay una dama que se merece ser la próxima gobernadora, es decir, Sasil de León Villard, sin embargo, no hay nada más engañoso que eso.
En Chiapas no solamente la senadora Sasil de León tiene los merecimientos y las tablas para aspirar a la gubernatura. No se puede menospreciar su curriculum, pero de eso a que nuestro Estado esté destinado a fuerza a que ella sea gobernadora es una cosa muy distinta.
Entre los negativos de Sasil de León se encuentra haber sido aliada muy cercana de los exgobernadores Manuel Velasco Coello, con quien alcanzó todo tipo de posiciones, pero, además, algo que la caracterizó fue el silencio en los tiempos en que Chiapas ardía por los brotes de violencia durante la administración de Rutilio Escandón.
Aunque a muchos no les guste, les incomode y cause ardor en la zona más íntima del cuerpo, otra dama que seguramente aparecerá en el proceso interno final para definir la candidatura gubernamental será la cónsul de México en Houston, María Elena Orantes, una chiapaneca por los cuatro puntos cardinales y que, además, cuenta con las credenciales necesarias para aspirar a dirigir nuestra entidad.
Precisamente porque María Elena Orantes será una mujer que estará en las mesas de discusiones de lo que le conviene o no al Chiapas y al movimiento que gobierna en los momentos decisorios con miras al 2030 son los constantes golpeteos y ataques en su contra.
No hay que ser docto en materia política electoral para darnos cuenta de que desde ahora a base de golpeteos de textoservidores se busca debilitar la figura de Orantes López. Un motivo de ataques de quienes ven una rival de peso en ella fue la despiadada guerra sucia por su estancia en Chiapas. Quienes la critican se ciegan de que, como funcionaria publica también tiene periodos de vacaciones y en los que tiene el derecho de viajar a donde se le de su regalada gana.
¿A quién incomoda María Elena Orantes como para financiar la serie de ataques mediáticos en su contra cuando faltan varios años para las definiciones? Los financiadores de estas campañas de igual forma se olvidan de que en el plano local todavía pueden surgir más cuadros femeninos que puedan aspirar a la gubernatura.
¿Con quienes recuperarán?
Si usted estimado lector ha escuchado y analizado la actuación de la oposición en nuestro México, seguramente se ha hecho diversas interrogantes por ejemplo ¿con que cuadro los partidos políticos intentarán derrocar a Morena de la y aliados de la preferencia ciudadana? Porque si le apuestan a las acusaciones y mentadas de madre tan recurrentes en estos tiempos se van equivocando.
Ya se hubiera querido ver esos señalamientos de esos encumbrados opositores en los tiempos del presidencialismo más rancio que vivimos en México… Hasta la próxima.





























